Maduro vacía el hotel de lujo en Venezuela del grupo Meliá

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Publicado el día 12 de Abril del 2017

El Gran Meliá Caracas, el hotel de la cadena española en la capital venezolana, de cinco estrellas, registró el pasado año un ratio de ocupación del 43,5%, un 9,4% menos que un año antes. La grave situación política y económica del país ha reducido drásticamente las estancias en el hotel del grupo español, un referente en la ciudad y lugar habitual de convenciones empresariales.

Meliá Hotels International ha publicado en la Comisión Nacional del Mercado de Valores recientemente su último informe financiero correspondiente al ejercicio 2016. En él, por vez primera según ha podido consultar este diario en los informes financieros anuales anteriores, el grupo desglosa la ocupación registrada en sus hoteles en México, Estados Unidos, República Dominicana, y Venezuela. Mientras que en los otros países de América los hoteles de Meliá registraron una ocupación superior al 70%, en Venezuela no se llegó a la mitad de reservas.

Los precios en el Gran Meliá Caracas por habitación y noche oscilan entre los 128 euros y los más de 500 euros

"La ocupación viene debilitándose hace tiempo, lo que resulta comprensible en el contexto actual, donde ha caído la demanda internacional, y la demanda doméstica tiene más problemas para alojarse en un hotel de 5 estrellas, debido a la situación económica", indicaron fuentes cercanas a Meliá.

La hiperinflación que vive la economía venezolana también ha impactado en la contabilidad del grupo español. Por una parte ha supuesto una revalorización del valor del hotel por 25,8 millones de euros, explica Meliá en sus últimas cuentas. Por otra parte, la pérdida por el efecto de la devaluación de la moneda local, el bolívar venezolano, representó un impacto negativo por importe de 13,4 millones de euros. Además, un cambio en la normativa fiscal implantado el pasado año en el país que establece la no deducibilidad de la revalorización de los activos fijos supuso un mayor gasto en el impuesto de sociedades, que ascendió a 8 millones de euros.

El Gran Meliá Caracas fue construido en el año 1998 y está situado en el barrio de Sabana Grande. Cuenta con 430 lujosas habitaciones, 236 apartamentos, 28 salones para convenciones, tres restaurantes de primera clase. "Desde el hotel se contempla la agitación de esta desbordante ciudad: poblados de chabolas o ranchos que fluyen en cascada por las montañas de la Cordillera de la Costa; opulentos rascacielos coronando el cielo y concurridos bulevares con cafés, carritos y Los Caraqueños", dice el hotel en su web.

Dos periodistas venezolanos con los que contactó el martes este diario comentaron que en la actualidad el hotel recibe principalmente turismo nacional y gente cercana al régimen instaurado por Hugo Chávez y mantenido por Nicolás Maduro. "Los más de 100 euros que cuesta una habitación en el Meliá Caracas son impagables para la mayoría de los venezolanos; antes acudían más turistas internacionales y sobretodo empleados de compañías extranjeras presentes en la ciudad", contaron.

El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero se hospeda en el hotel de Meliá cuando viaja a Venezuela

Los precios de las habitaciones, según la web del hotel, oscilan entre los 126 euros de una habitación clásica, hasta los más de 500 euros por noche de una suite. La suite presidencial ocupa una superficie de 370 metros cuadrados en la planta 18, con un bar con lámpara de araña de cristal, muebles de los siglos XVII y XVIII, y una sala con piscina privada desde "la que se puede disfrutar de evocadoras vistas del paisaje de Caracas".

Interior de la suite presidencial del Gran Meliá Caracas.
Interior de la suite presidencial del Gran Meliá Caracas. Meliá.

Uno de los últimos actos organizados en el lujoso hotel español en Caracas, publicado en la prensa venezolana, fue un encuentro entre la Cámara de Comercio de Cuba y empresarios venezolanos, el mes pasado. En ese acto Miguel Pérez Abad, presidente del llamado Banco Bicentenario del Pueblo, anunció que la economía venezolana ya había comenzado "un proceso de crecimiento".

El hotel de Meliá en Caracas ha sido el elegido por el expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, para hospedarse en sus visitas al país, donde ha tratado de ejercer de mediador entre el Gobierno venezolano y la oposición. En el año 2005, según publicó El País, en una visita oficial de Zapatero a Venezuela, agentes españoles descubrieron micrófonos ocultos en una de las salas del hotel donde el presidente español se reunió con dirigentes de la oposición.

En 2016, Meliá ingresó por su negocio en América 451,6 millones de euros, un 6% más que en 2015. El grupo español destaca el comportamiento de sus hoteles en Estados Unidos y en México. En la región Meliá opera 28 hoteles, 9.199 habitaciones, tres hoteles más que en 2015. El pasado año la cadena hotelera abrió en Jamaica, Nueva York, y Miami. Este año el grupo tiene previsto aperturas en Hollywood (EE UU) y en Bogotá (Colombia).

El pasado ejercicio fue uno de los mejores del grupo Meliá en la última década, a pesar de Venezuela. La compañía registró un beneficio de 100,7 millones de euros, frente a las ganancias de 35,9 millones de 2015. Sus ingresos aumentaron un 3,85, hasta los 1.805 millones de euros.
Cuba, mercado estratégico

El inevitable mal comportamiento del negocio de Meliá en Venezuela contrasta con el registrado en Cuba. El pasado año la compañía española, líder en el país en el sector hotelero con 28 establecimientos, ingresó 26,2 millones de euros en Cuba, un 38% más que en 2015.

"Un signo de continuidad en la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, ha sido el hecho que durante el último trimestre del año operaron 14 vuelos directos diarios entre Estados Unidos y La Habana", explica la compañía en sus últimas cuentas. "Como resultado de esta mayor conectividad y el fortalecimiento de las relaciones bilaterales, el número de llegadas estadounidenses a Cuba en 2016 superó los 284.000 visitantes (+176% de crecimiento frente a 2015), mientras que el país alcanzó el objetivo esperado de 4 millones de llegadas, incluyendo todas las nacionalidades", añade.

Meliá no tiene previstas nuevas aperturas este año en Cuba, pero sí en 2018, tres nuevos hoteles. El compromiso de Meliá -una de las pocas compañías extranjeras que se atrevió a desafiar en los años noventa a la ley estadounidense Helms-Burton, que sancionaba la inversión de empresas extranjeras en Cuba- con el país es total. "A menos que se produzcan cambios drásticos en la política del gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba", explica la compañía, "las perspectivas para 2017 parecen favorables para la expansión continuada del turismo en Cuba".

Solo en el mes de enero Meliá ha constatado un crecimiento del 10,1% de sus ingresos en los hoteles operados en Cuba. "La expansión en Cuba se considera un aspecto estratégico ahora y en el futuro", afirma el grupo español.

Fuente: Voz Populi