Inmuebles de la Gran Misión Vivienda marcados por el deterioro

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Publicado el día 24 de Febrero del 2015

Al entrar al conjunto Santa Rosa de la Gran Misión Vivienda, en la avenida Libertador, pareciera que la comunidad tiene al menos 20 años viviendo allí por el deterioro del lugar. Sin embargo, fuel el 23 de abril de 2013, a menos de dos años que les adjudicaron los apartamentos.

La mayoría de sus residentes provienen de refugios y, a pesar de lo inconclusa de la obra, agradecen el techo bajo el que duermen. No obstante, la vida allí no es fácil. “Bombillo que pongo, bombillo que se quema" contó Leonor Perdomo, residente de la Torre 3.

Ella sube las escaleras a diario con las compras del mercado porque nunca han funcionado los ascensores. No tienen gas directo, ni teléfono fijo porque la constructora contratada no dejó las tuberías.

No pagan servicios de luz ni agua porque no les han instalado los medidores, pero el edificio tiene un deuda de 400 millones de bolívares por 5 recibos que les ha enviado Hidrocapital.

Más adelante, en la misma avenida, en el Edificio Libertador II, los residentes denunciaron que la obra está inconclusa y no hay a quién pedir soluciones. Fran Jiménez, habitante del lugar contó que el asfaltado de la azotea no fue el apropiado y cuando llueve el agua se filtra al techo de los apartamentos del piso 12. "Los techos y paredes están abombados".

El 23 de diciembre de 2013 les entregaron el inmueble. En el pasillo de la entrada improvisaron paredes con drywall que todavía no han sido sustituidas por bloques.

Jimenez destacó que lo más grave es que la bomba de agua la entregaron quemada y el tanque con filtraciones. El agua sale contaminada y no se puede beber. "Todos compramos botellones de agua potable para cocinar y tomar", dijo.

Los vecinos decidieron confinar los ductos por los que se deberían lanzar las bolsas de basura y prefieren depositar los desperdicios en unos contenedores colocados a media cuadra del inmueble.

Entre Santa Mónica y Cumbres de Curumo inauguraron en febrero de 2014 el Urbanismo Nelson Mandela. Son 10 torres, de las cuales han entregado 8 con 210 apartamentos cada una.

Las viviendas a un año de estrenadas presentan problemas en las tuberías de aguas blancas, filtraciones y humedad en las paredes. Además, la placa del estacionamiento de la Torre C se está hundiendo.

Los niños que habitan las torres juegan entre escombros, cabillas, aguas negras y materiales de construcción, sin ningún control.

Fuente: Entorno Inteligente