Constitución garantiza la propiedad privada pero el Gobierno la desconoce

« Regresar

Publicado el día 08 de Agosto del 2016

El presidente de la Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución, Vicente Brito, manifestó en una nota de prensa que cuando se analiza la constitución, en varios de sus artículos se garantizan el respeto a la propiedad privada y establecen que cuando el gobierno por razones sociales o económicas, necesita expropiar tierras, empresas o cualquier otro bien público, esta propiedad afectada debe ser previamente evaluada y cancelada, antes de su ocupación por parte del organismo público que ha solicitado la expropiación.

Lo que hemos visto a lo largo de los últimos 12 años es la toma de tierras y empresas, sin haberse cumplido con lo establecido por la constitución.

Observándose que se aplican procedimientos confiscatorios de toma compulsiva con el uso de la fuerza pública, que resulta lo contrario a lo establecido en la carta magna.

Lo más triste es que estas fincas, hatos, haciendas y empresas una vez tomadas y ocupadas por el Gobierno, se les ocasionan preocupantes deterioros en su infraestructura y tienen graves caída en su producción.

Los medios confiscatorios aplicados por el gobierno han llevado a la ruina a los miles de venezolanos propietarios, que han resultado afectados por este atropello a sus derechos humanos y ciudadanos establecidos en la constitución y la carta de las Naciones Unidas.

Los resultados obtenidos al introducir nuestros reclamos ante los otros poderes del estado sean: Defensoría del Pueblo, Fiscalía o Tribunales. Lo que sentimos es que no son atendidos, ni procesados y se engavetan, sin demostrar ningún interés en que se cumpla con lo establecido en la normativa Constitucional, al no amparar o dictar sentencias que restablezca los derechos de propiedad vulnerados.

Lo cual demuestra la indiferencia de estos organismos públicos responsables de hacer cumplir con nuestras leyes ante los abusos de poder y violación de la constitución por parte del poder ejecutivo.

Evidentemente los procedimientos aplicados por el Gobierno son violatorios de nuestras leyes nacionales y universales. Los mismos son arbitrarios y demostrativo del irrespeto a uno de los derechos humanos fundamentales como lo es la propiedad privada.

Las pérdidas causadas a los legítimos propietarios de estas tierras y empresas tomadas son estimadas en más de TRES MILLONES de MILLONES de Bolívares.

Hemos excluido en nuestros cálculos a las extranjeras, donde hay reclamos en comisiones de arbitraje internacionales por miles de millones de dólares, buena parte innecesarias por la manera de los procedimientos aplicados y que nos costaran a los venezolanos muy caros, ya que las mismas afectan el riesgo país y abultan nuestra deuda externa.

Cuando escuchamos a voceros oficiales insistiendo en no reconocer los derechos de los propietarios afectados, demuestran su carácter anti constitucional y falta de talante democrático, al sostener estos abusos de poder como actos sociales. La realidad es que estas tierras y empresas se han manejado y aun lo son en la mayoría de los casos por activistas políticos sin mayor conocimiento administrativo o técnicos con los resultados que están a la vista.

Los elevados montos de recursos públicos utilizados para los programas de producción en las tierras y empresas quitadas son de miles de millones de dólares y cientos de miles de millones de bolívares, que han sido manejados con absoluta falta de transparencia y sin lograr mejorar sustancialmente los niveles de producción anunciados.

Lo que se observa es que lo que se alcanza a producir actualmente es apenas entre 10% y 25% de lo se obtenía cuando estaban en manos privadas.

Viendo con angustia e impotencia el deterioro de esas tierras y empresas las cuales producían buena parte de nuestros alimentos y se encuentran en situación limitada para alcanzar las metas de producción que anuncian los voceros oficiales.

Hoy los propietarios afectados insisten en sus justos reclamos y estamos convencidos que en estos tiempos modernos, es muy difícil ubicar otro país del mundo donde se hubieran cometido tales atropellos a modestos propietarios que con su trabajo y ahorro lograron adquirir esas tierras y empresas.

Fuente: La Patilla