Talk Show 2016: Venezuela por el Cambio, Debate desde el Sector Inmobiliario

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Publicado el día 21 de Junio del 2016

El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela (CIV), Carlos González Contreras, fue el primer expositor del Talk Show: Venezuela por el Cambio, Debate desde el Sector Inmobiliario, que se realizó en la Torre BOD, La Castellana, con la asistencia de aproximadamente 300 profesionales del sector inmobiliario.

Explicó que, a partir del año 2010, la política del Gobierno tuvo como efecto la disminución del sector privado en la construcción de viviendas. Además de eso, González denunció que el presidente Nicolás Maduro, recientemente, invitó al “saqueo inmobiliario” cuando llamó a los venezolanos a tomar terrenos en el país; el líder gremial también criticó la pretensión del mandatario nacional de regular los precios de las viviendas del mercado secundario porque eso representa un atentado contra la propiedad privada de millones de venezolanos.

“¿Será que podremos seguir vendiendo viviendas si la gran mayoría de nuestros conciudadanos está pasando hambre?”, se preguntó el presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela.

¿Una renuncia negociada del Presidente?


El exministro de Planificación y Desarrollo del expresidente Chávez, Felipe Pérez Martí, describió la crisis venezolana como un juego donde dos partes están disputándose un territorio, pero uno de esos factores se desgasta más rápido que el otro. Para el exministro, el Gobierno está en desventaja y debería asegurarse de no “perder la vida”.

“Lo que está pasando es que el Gobierno está enterrando el futuro del chavismo”, expresó Felipe Pérez Martí. Añadió que cree que el revocatorio será logrado por la oposición pero que, antes de realizar esa votación, el Gobierno preferirá una saluda negociada que incluya la renuncia del presidente Maduro.

La crisis será mucho peor

Luis Vicente León, director de Datanálisis, dijo que el 94% de la población está de acuerdo en que la situación del país es mala o muy mala y que el 93% de los venezolanos rechaza las expropiaciones como un mecanismo para solucionar el problema político y social.

“Hay sin duda un deseo de cambio, 75% votaría contra el Gobierno en un referendo”, expresó.

Sobre la economía, el director de Datanálisis explicó que la crisis económica va a ser todavía peor. “La crisis no está en su clímax. Van a tener que hacer un ajuste de precios de una manera brutal”, afirmó.

Concluyó su intervención preguntándose si la oposición política podrá presionar al Gobierno para realizar el revocatorio, con la premisa de que ese proceso significaría la salida inmediata de Nicolás Maduro del poder.

La fase agónica del Gobierno


Para el politólogo Ángel Oropeza, el quiebre de autoridad moral para gobernar, el declive del apoyo popular, la imagen internacional deteriorada, el debilitamiento del monopolio de la violencia legítima y la fractura de la clase gobernante son algunos de los síntomas de la etapa agónica del Gobierno de Nicolás Maduro. “¿Cuándo se muere el paciente? Puede estar en coma mucho tiempo”, determinó.

Oropeza sostuvo que el juego entre la Asamblea Nacional y el TSJ no es jurídico sino político. Para el analista, la principal y casi única debilidad del gobierno es su falta de apoyo electoral. “Hay gente que apuesta a otros escenarios diferentes al electoral y el gobierno juega a cualquier otra cosa que no sea contarse este año”, aseguró.

Entre otros aspectos, opinó que a mucha gente le encanta decir que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) es una “cofradía de pendejos, ¡cuidado¡, esa misma MUD fue la que logró ganar las elecciones parlamentarias”.

Para Oropeza, la oposición debe esforzarse consolidar su mayoría, ya que factores de poder fundamentales, como las Fuerzas Armadas, respetarán y se plegarán a esa mayoría.

El peligro de los radicales

Carlos Raúl Hernández detalló que lo que ocurre en Venezuela debe ser visto en el marco de la lucha por la democracia. Según Hernández, cuando Chávez logró acabar con los partidos tradicionales, se produjo el nacimiento de nuevos movimientos jóvenes, pero estos movimientos cometieron muchos errores y la oposición sufrió muchos golpes.

“La oposición desapareció en el 2005 y resurgió en 2015 con el triunfo del 6D, se reconstruyó en las peores condiciones que podía haber, porque los políticos hicieron lo que tenían que hacer y no hicieron caso a los radicales de salón”, expresó el politólogo.

Dijo que luego del triunfo del 6 de diciembre, la oposición dejó de lado la prédica social que la llevó al éxito y decidió confrontar al Gobierno, marcándole una fecha de extinción. Añadió que cuando la oposición escogió el revocatorio como la única alternativa, se entrampó. “Por muy chocante que suene, la negociación es un elemento esencial de la política. La salida de esta situación es negociar con el chavismo y los militares. No podemos anunciar catástrofes, persecuciones, entre otras”, dijo.

Para Carlos Raúl Hernández, el verdadero peligro de los procesos de transición son los radicales, y por eso hay que garantizar un proceso de pacificación, tranquilidad ciudadana y orden, para revertir la economía parasitaria, y mantener abiertas todas las alternativas de cambio de Gobierno.

Nuevos factores de poder

Para el historiador y profesor universitario Elías Pino Iturrieta, los partidos tradicionales venezolanos como Acción Democrática y COPEI han caducado, y Henry Ramos Allup, actual presidente de la Asamblea Nacional, se ha vuelto popular en la sociedad venezolana por la desperación de la gente en la búsqueda de liderazgo.

Opinó el historiador que no debe pensarse que el Gobierno está completamente débil porque “le toca las nalgas todos los días a la Asamblea Nacional”, y la Asamblea Nacional no ha podido ni siquiera reincorporar a los tres diputados de Amazonas que fueron sacados de la cámara por decisión del chavismo.

A pesar de estas circunstancias, Pino Iturrieta considera que existen novedades que pueden dar esperanzas a quienes desean un cambio político: ha surgido un movimiento cívico venezolano que no es controlado por los partidos, el cual protesta, se moviliza y actúa sin que nadie se lo pida; por otro lado, ha surgido la presencia de la Iglesia Católica como factor político que penetra en las zonas populares y que puede tener una importante influencia en los eventos futuros.

Con vista en estos dos nuevos factores, especialmente el de una sociedad civil que está reaccionando a la crisis sin que los partidos políticos hagan una convocatoria, se puede tener idea de que el país está cambiando.

Fuente: Prensa CIV